El Aparato Locomotor: Simbolismo y molestias

18 Feb 2019

Artículo

Empezamos con este artículo a ver la relación entre mente, emociones, y las diferentes zonas corporales. Iniciamos con el aparato locomotor y sus diferentes componentes, y poco a poco entraremos en los detalles de cada pequeña parte y de sus molestias. Paso a paso podremos descubrir y comprender los mensajes de nuestro cuerpo y así mejorar nuestro bienestar. 

Un viaje interesante que no harás sol@, frente a cualquier duda yo estaré disponible como un guía ya que se deben tener en cuenta muchos factores. Así podré aclarártelas, ayudarte a comprender y aconsejándote las mejores herramientas para recuperar Tu bienestar.

 

¿List@ para emprender el viaje hacia Tu bienestar?

Bien, ¡Empezamos!

 

El cuerpo humano tiene la posibilidad de moverse en el entorno, cambiar de postura, crear obra de arte, gracias a una estructura de soporte, un andamio compuesto por huesos, cartílagos, articulaciones, músculos y tendones: el aparato locomotor o musculoesquelético.

En un sentido muy general (ya que se tendrá que valorar también la zona afectada y el tipo de molestia) los problemas que afectan a este aparato pueden esconder un sentimiento de inseguridad, miedo, sobre todo en ámbito económico, laboral o familiar.

Además, la postura de una persona puede indicar su vida interior. Y aquí nos encontramos otra vez con la pregunta: ¿Casualidad o causalidad? ¿Es la postura que influye sobre las emociones o son las emociones que influyen sobre la postura?

Una persona que está pasando por un período de depresión tiende a cerrarse sobre sí misma. Los hombros caídos, la cabeza inclinada hacia adelante. El pecho hundido reducirá la capacidad respiratoria y esto podría provocar problemas respiratorios y/o de oxigenación.

El exterior refleja el interior, y viceversa.

Estoy convencida que tú también conoces a algunas personas que se “doblan” fácilmente, o que están “rectas” hasta “rígidas”, o que no saben “portarse”. Aquí también podemos ver reflejado un modo de ser, sentir, vivir en la postura del sujeto.

Veamos ahora los diferentes componentes de nuestra estructura de soporte:

Los huesos

Son el tejido más compacto y rígido del organismo. Además de ser el andamiaje de todo el cuerpo, se le atribuye la fuerza y ​​la capacidad para soportar cargas pesadas (no solo materiales, sino también psicológicas). Su falta de flexibilidad recuerda la rigidez moral y no es casual que este rasgo característico se encuentre a menudo en sujetos que padecen trastornos de los huesos y articulaciones.

Los huesos representa la estabilidad, la firmeza, en su función de armazón; también simbolizan la fortaleza interior y el cumplimiento de las normas “enderezándonos” en una postura erercta, bípeda. De la misma forma representan las estructuras en que vivimos: la familia, la sociedad, el lugar de trabajo.

Nuestra “estructura”, tanto externa (física) como interna (pensamientos, convicciones), se refleja en el esqueleto.

Cada vez que notamos molestias en los huesos probamos a reflexionar sobre el sufrimiento que tenemos en alguna estructura de nuestro interior, en las convicciones que tenemos y sobre las cuales nos apoyamos, constantemente y sin darnos cuentas, en la vida diaria.

Los músculos

Son el motor que mueve el cuerpo, la fuerza motriz. Representan el estímulo a la acción, al hacer algo y al esfuerzo, el empeño y la motivación.

En una lectura simbólica, su capacidad de tensión en el esfuerzo simboliza la conquista, la resistencia frente nuevas experiencias, la capacidad de mover el andamiaje óseo y la persona en la vida. Representa la actividad, la movilidad y la flexibilidad (de los movimientos y de las ideas) para adaptarse al entorno. Y también la capacidad de defenderse en un entorno hostil.

En su capacidad de relajación representa la función de protección de los huesos, nuestra estructura portante, de los órganos vitales y de nuestros pensamientos, porque sin relajación muscular es imposible descansar el cuerpo y tampoco la mente (justamente por esta razón, en nuestro taller de relajación M.I.Co.Se.Vi. empezamos con relajar la Musculatura).

Las molestias musculares pueden representar una sobrecarga de actividad o flexibilidad (física o mental) yendo más allá de las propias posibilidades.

Tendones y ligamentos

Desde el punto de vista simbólico, los tendones y los ligamentos son muy similares entre sí: de hecho, ambos representan los lazos, la correa de transmisión, los cables de fijación del aparato locomotor ya que sus funciones son mantener dos o más partes juntas: un músculo a los huesos, dos huesos entre ellos o dos órganos.

Molestias a ligamentos o tendones, por su capacidad de sujetar y soportar la fuerza y la energía de los músculos, pueden indicar la voluntad de interrumpir una relación con una persona o estructura dañina para nuestro bienestar por su influencia o poder sobre nosotros.

Articulaciones

Son estructuras anatómicas en las que dos o más huesos entran en contacto entre sí, las articulaciones nos permiten movernos: si no existieran estaríamos inmóviles como árboles.

Representan elasticidad, movilidad pero también fluidez y ductilidad para adaptarse a situaciones y cambios y la dificultad o facilidad con que se realizan.

Las personas que sufren dolores en las articulaciones casi siempre son muy exigentes con ellas mismas o con su círculo. Pueden parecer muy flexibles a los demás, pero su docilidad puede ser dictada por el miedo y un sentimiento de impotencia ante las figuras autoritarias. En estas personas puede haber sentimientos de ira y/o rebelión, ambos guardados en silencio, pero inevitablemente expresados ​​por el cuerpo a través de esta molestia articular.

Los dolores articulares están relacionados con la acción que no se realiza con la parte del cuerpo afectada (en los próximos artículos vamos viendo las diferentes partes).

Nota importante

Antes de saludarnos, hay que recordar que todo lo que has leído es una indicación que tiene que cruzarse con muchas otras y que en absoluto no sustituye al médico y tampoco a sus terapias simplemente es un complemento para acelerar la recuperación y comprender como resolver los problemas emocionales que, junto a otros elementos, han provocado el malestar y no recaer en él.

Se debe tener en cuenta que, por ejemplo no existen dos inflamaciones de las amígdalas iguales, sino solo personas que presentan el mismo modelo de problemática que se debe interpretar cruzándolo con su mundo interior. Estas interpretaciones sólo son una guía para hacerse preguntas, comprender un estado de ánimo, una emoción.

Cada individuo es un mundo, diferente de todos los demás, y una interpretación sólo será correcta cuando un profesional la haga verdaderamente individualizada. Solo así se transforman en una herramienta maravillosa para ayudar la persona en su camino hacia el autoconocimiento.

En mi próximo artículo hablaré de las molestias más frecuentes que pueden afectar el aparato locomotor, pero si tienes prisa para conocer que emociones esconde tu malestar … llama para fijar una cita al 607521036.

Hasta la próxima

Annalisa

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