¿CASUalidad o CAUSAlidad?

02 Feb 2019

Artículo

Los cinco factores que pueden afectar nuestro bienestar son:

  1. Genética
  2. Actividades – Amistades
  3. Emociones
  4. Alimentación
  5. El entorno en el que vivimos

 

Vamos a verlos en detalle.

La genética

A menudo se escucha decir: “Mi padre tuvo los mismos problemas que yo” o “Mi madre tuvo la misma cosa”.

Tenemos que aclarar antes de todo que las enfermedades genéticas hereditarias son bien conocidas y que los padres que tienen estos tipos de problemas ya están informados y, en consecuencia, revisan la salud de los hijos desde el nacimiento.

Lo que se hereda genéticamente de los padres (u otros familiares cercanos) son ciertas características físicas y, en la mayoría de los casos, el mismo comportamiento y la misma forma de pensar. Son estos elementos que llevan a los hijos a somatizar las mismas problemáticas de los padres.

Creciendo, el hij@, ampliando sus relaciones y sobre la base de con quién estará más en contacto, recibirá más influencias en su forma de vivir, pensar y, en consecuencia, en su forma de somatizar y esto nos lleva al segundo factor.

Actividades – Amistades

Este factor incluye el tipo de amigos que tenemos, las relaciones sentimentales, el ambiente familiar y de trabajo (o escuela).

Cada nuevo encuentro, cada cambio de pareja, escuela, trabajo influye constantemente en nuestra forma de pensar y vivir. Así es como mente, pensamientos y emociones influyen sobre el cuerpo.

Cada nueva experiencia llevará algo de positivo y algo de negativo. Los pensamientos negativos nos producirán estrés y el cuerpo los traducirá en producción de histamina y cortisol que hacen que nos sentimos cansados, nerviosos, agotados, hinchados, etc.

Mientras que los pensamientos positivos serán traducidos en el cuerpo en producción de endorfinas, las hormonas de la felicidad. Pero …

Pero, de la misma forma, si después de esta experiencia placentera me diera un fuerte golpe en el hombro, siendo una mujer que tiene un bolso lleno de “por si acaso necesitara” y tendría que cruzar la ciudad para ir a una cita importante, haría todo el camino con este dolor molesto. Empezaría a criticarme por llevar un bolso tan pesado, y el dolor aumentaría tanto como aumentaría mi malestar mental. Llegaría a mi cita importante con mucho más dolor, enfadada conmigo misma y con el mundo entero, y mis pensamientos negativos no serían de gran ayuda y … todo iría mal, cita incluida.

Y aquí tenemos un ejemplo de cómo también un problema físico, el golpe en el hombro, puede influir en los pensamientos y en el comportamiento: cuerpo → emociones → mente.

Emociones

Están personas particularmente emotivas, tan sensibles que viven cualquier experiencia con una fuerte participación emotiva y física, y otras que frente a la misma situación no cambian casi nada su actitud.

Cada persona es única, también en los gemelos una misma situación será registrada en sus mentes de forma diferente. Esto ocurre porque nuestro cerebro recibe miles de estímulos por segundo, pero filtra y registra solo unos pocos, y también en los gemelos los estímulos registrados no serán los mismos para los dos, creando reacciones emocionales o somatizaciones diferentes (allí donde sea retenido un pensamiento, una acción o un sentimiento).

Alimentación

Existe el dicho “somos lo que comemos”; los nuevos descubrimientos científicos nos obligan a transformarlo en “somos lo que comemos, vivimos y por consecuencia somatizamos”.

Esto quiere decir que si seguimos una alimentación sana y equilibrada pero, por ejemplo, vivimos situaciones particularmente estresantes, nuestro cuerpo registrará y reaccionará a estas informaciones negativas produciendo malestar.

Lo cual no quiere decir que podemos comer como cerditos y llenarnos la barriguita con alimentos poco o nada sanos.

La alimentación representa el 30% de nuestro bienestar. Lo importante es seguir una Alimentación Consciente  (publicidad para nada oculta de nuestro taller 😉 ) que nos permite aislarnos de los pensamientos negativos y centrarnos en las necesidades de nuestro cuerpo.

El entorno en que vivimos

Por entorno entendemos generalmente el lugar donde vivimos y trabajamos, los ritmos y las relaciones del vivir cotidiano.

Para mi levantarme entre las 5,30 y las 6,30 no es ningún problema, más bien me da tiempo para pasear el perro, ducharme, ver las noticias del día y tomarme un par de cafés antes de salir a las 9 para ir a trabajar al Centro Upaya

Para la mayoría de las personas tener que levantarse a la misma hora para ir a trabajar podría ser muy estresante.

Vivir en una grande ciudad es generalmente más estresante que en un pueblo, pero cada persona es un mundo, y están personas que se morirían en un pueblo.

El trabajo también influye en nuestro bienestar. Hacer un trabajo que nos gusta, que nos produce satisfacción, nos permite enfrentarnos al estrés y a los problemas con menos preocupaciones y negatividad que un trabajo que no nos gusta, en medio de personas con las cuales no nos encontramos bien etc.

Conclusiones

¿CASUalidad o CAUSAlidad?

Yo creo que el “caso”, la vida, la mala suerte poco tienen que ver con nuestro bienestar. Creo que detrás de nuestras molestias están una o más causas que nos indican que algo en nuestra vida no nos gusta, no es buena para nosotros.

¿Recuerdas el ejemplo del golpe en un hombro justo cuando tenía una cita importante? De vuelta a casa, siempre con mi pesado bolso y pensando en la cita, que tan importante como había pensado no era, el hombro ya dolía menos

 

Hasta la próxima

Annalisa

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